10.9.10

Religiones por la Paz El Salvador sobre quema del Corán

PRONUNCIAMIENTO DEL CONSEJO DE RELIGIONES POR LA PAZ CAPÍTULO EL SALVADOR ANTE EL LLAMADO DE LA IGLESIA “THE DOVE WORLD OUTREACH CENTER” DE FLORIDA PARA QUEMAR EL SAGRADO CORÁN EN CONMEMORACIÓN DE LOS ATENTADOS DEL 11 DE SEPTIEMBRE DE 2001.

“¿No tenemos todos un mismo Padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios?

¿Por qué, pues, nos portamos desleales el uno con el otro, profanando el pacto de nuestros padres?” (Malaquías 2:10)

1. Religiones por la Paz, es la organización inter religiosa más grande del mundo y durante cuarenta años ha promovido los principios de cooperación inter religiosa. Durante todos estos años, líderes y creyentes de las grandes religiones mundiales han trabajado hombro a hombro, en solidaridad, por la paz en cerca de cien países.http://www.wcrp.org/

2. Durante estos años, autoridades religiosas, líderes y muchísimas personas han trabajado en unidad en la mediación de guerras civiles, han usado sus mezquitas, iglesias, sinagogas y templos para ayudar a aquellos que han sido afectados por las enfermedades o la pobreza, independientemente de su fe, y se han pronunciado de manera conjunta para rechazar el abuso de la religión. A medida que trabajan juntos, también han aumentado su respeto mutuo, confianza, solidaridad y amistad.

3. La visión y aspiración de un mundo en paz, armonía, tolerancia y respeto es compartida por todos los pueblos del mundo, de cualquier religión, fe, cosmovisión o espiritualidad. Dichos ideales derivan de la misma Fuente y están sancionados por el mismo Dios, Quien es el único Dios de la creación entera. Esta aceptación es suficiente para establecer las bases de un diálogo concertado para la solución del dogmatismo sectario que tanto daño ha hecho al buen nombre de la religión así como a la civilización humana.

4. Por todas estas consideraciones planteadas, el Consejo de Religiones por la Paz, capítulo El Salvador hace un llamamiento a los creyentes de cada comunidad religiosa a mantener una cruzada contra la ignorancia e intolerancia de la cual se deriva el prejuicio religioso y los dogmatismos sectarios que ponen en riesgo la armonía y paz que deben caracterizar las relaciones inter religiosas, promoviendo el acercamiento interreligioso, el conocimiento del otro, la promoción de la visión de la diversidad con base en la tolerancia y el respeto a las diferencias.

5. Integrantes de todas las religiones, comunidades de fe, pueblos originarios o comunidades de espiritualidad deben rechazar la manipulación y el utilitarismo religioso. Amenazas de destrucción de Libros religiosos atacan y denigran el nombre de la religión. Esto es inaceptable y la gente alrededor del mundo se siente moralmente solidaria con los creyentes de cualquier religión cuando son ofendidos.

6. Los actos producidos por el extremismo fanático no representan el espíritu puro de la religión. Por tanto, hacer llamados a destruir los libros, códices y escritos que contienen los pilares de las creencias religiosas, espirituales o cosmovisionarias, vulneran y menoscaban los valores éticos, morales y religiosos de las diferentes comunidades y pueblos. Además retroceden a la humanidad a los tiempos del oscurantismo y el subdesarrollo científico y cultural y deben ser rechazados por los creyentes sinceros de cualquier religión.

7. Cuando la humanidad olvida su historia está condenada a repetirla. La quema de libros puede contarse entre los actos de barbarie, de los cuales la colectividad humana con un mínimo sentido de justicia se debe avergonzar. Eventos similares en el pasado

desembocaron en algunos de los capítulos más negros de la historia documentada. Tal como expresara Heinrich Heine en 1821: “Ahí donde se queman libros se terminan quemando también seres humanos.”

8. Las manifestaciones del fanatismo en todas sus expresiones extremistas vuelven críticamente vital que las autoridades religiosas, lideresas y líderes; así como el conjunto de creyentes que conforman las comunidades religiosas, de fe, espiritualidades originarias y los colectivos vinculados por lazos espirituales formen un frente unido en solidaridad donde sea que cualquier comunidad religiosa esté siendo amenazada o atacada. El diálogo interreligioso, la cooperación y la solidaridad son la respuesta urgente en la situación actual. Éste es, de hecho, el único antídoto efectivo contra este mal que aqueja al mundo.

9. Finalmente, el Consejo de Religiones por la Paz, Capítulo El Salvador, exhorta a la abstención de semejante iniciativa planteada por "THE DOVE WORLD OUTREACH CENTER", de Florida, remarcando que el espíritu que nos debe animar es la construcción de un mundo mejor para todos y todas. Ese mismo espíritu, coincidentemente, es el mismo que anima en esta época, a la observancia de estas fechas de suma importancia para dos de nuestras comunidades integrantes: El Ramadhán, para la Comunidad Árabe Islámica de El Salvador y Rosh Hashaná (el año nuevo judío), para la Comunidad Israelita de El Salvador.

San Salvador, 08 de septiembre de 2010.

CONSEJO DE RELIGIONES POR LA PAZ

CAPÍTULO EL SALVADOR

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